Omakase en Madrid

«Lo dejo en tus manos»: menú cerrado que decide el itamae según el día.

9 en Madrid

  1. Sen Omakase, Chamartín
    ★ Michelin

    Sen Omakase

    Steven WuChamartín, Madrid
    €€€€
  2. Toki, Chamberí
    ★ Michelin

    Toki

    Tino SingharajChamberí, Madrid
    €€€€
  3. ◐ Repsol+1

    Kappo

    Mario PayánChamberí, Madrid
    €€€€
  4. Umiko, Centro
    ◐ Repsol

    Umiko

    Pablo ÁlvaroCentro, Madrid
    €€€
  5. ◐ Repsol

    Zuara Sushi

    David ArauzChamberí, Madrid
    €€€€
  6. Bākkō, Salamanca
    ◐ Michelin

    Bākkō

    Sergio MonterdeSalamanca, Madrid
    €€€€
  7. Ebisu by Kobos, La Latina
    ◐ Michelin

    Ebisu by Kobos

    José Kobos CortésLa Latina, Madrid
    €€€€
  8. Otoro Jukusei, Chamberí
    ◐ Michelin

    Otoro Jukusei

    Diego Endika LópezChamberí, Madrid
    €€€
  9. ◐ Michelin

    Sushi Bar Hannah

    Valen ZhangAlmagro, Madrid
    €€€€

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta comer omakase en Madrid?

Las 9 fichas de esta página están en la banda €€€ y €€€€ de la Guía MICHELIN. No damos un importe exacto porque casi nunca lo publica una fuente citable: los precios de un omakase cambian con el mercado.

¿Cuántos tienen estrella MICHELIN?

2 de 9.

¿Qué es el omakase?

Omakase no es un estilo de cocina, es una forma de pedir: el comensal renuncia a la carta y deja que el itamae decida. En la práctica define el formato de la casa, porque obliga a una barra, a un número corto de comensales y a comprar según lo que haya llegado. Es el formato donde mejor se ve el criterio de un cocinero, y también el más caro.

¿Hace falta reservar?

9 de 9 piden reserva.

Qué esperar de un omakase, y qué se espera de ti

Omakase significa literalmente «lo dejo en tus manos». No es un estilo de cocina sino una forma de pedir, y define el formato de la casa entera: obliga a una barra, a un aforo corto y a comprar según lo que haya llegado esa mañana. Por eso los omakase son caros, y por eso son el sitio donde mejor se ve el criterio de un cocinero.

La parte que nadie cuenta es lo que se espera del comensal. Puntualidad, porque en muchas barras todos empiezan a la vez. Comer la pieza en cuanto la dejan delante, porque el arroz tiene una temperatura buena que dura poco. Y no llevar perfume fuerte, porque la secuencia de olores es parte del trabajo.

Si nunca has hecho uno, empieza por una barra de diez o doce plazas antes que por una de seis. El ritmo es más amable y se pregunta con menos vergüenza.

Madrid concentra más barras de omakase que ninguna otra ciudad española, y la concentración no es casual: aquí llegó antes el dinero dispuesto a pagar por veinte piezas y aquí se quedaron los cocineros que volvían de Japón. El resultado es una escena con capas. Arriba, barras de seis a doce plazas donde el itamae decide y el comensal calla. En medio, casas de fusión que llevan dos décadas cruzando el recetario nipón con el castizo y que ya no piden perdón por ello. Y abajo, un tejido de sitios de barrio que ha normalizado comer pescado crudo un martes.

Ver todos los sitios de Madrid o todo el omakase de España.