Qué esperar de un omakase, y qué se espera de ti
Omakase significa literalmente «lo dejo en tus manos». No es un estilo de cocina sino una forma de pedir, y define el formato de la casa entera: obliga a una barra, a un aforo corto y a comprar según lo que haya llegado esa mañana. Por eso los omakase son caros, y por eso son el sitio donde mejor se ve el criterio de un cocinero.
La parte que nadie cuenta es lo que se espera del comensal. Puntualidad, porque en muchas barras todos empiezan a la vez. Comer la pieza en cuanto la dejan delante, porque el arroz tiene una temperatura buena que dura poco. Y no llevar perfume fuerte, porque la secuencia de olores es parte del trabajo.
Si nunca has hecho uno, empieza por una barra de diez o doce plazas antes que por una de seis. El ritmo es más amable y se pregunta con menos vergüenza.
Barcelona empezó antes. Cuando en el resto del país el japonés era todavía una rareza, aquí ya había cocineros nipones instalados y trabajando con producto del Mediterráneo. Hideki Matsuhisa llegó de Tokio de vacaciones hace veinticinco años, se quedó, y acabó siendo el primer cocinero japonés en conseguir una estrella MICHELIN en España. Esa ventaja se nota: la escena barcelonesa tiene menos ansiedad por demostrar y más oficio acumulado.
Ver todos los sitios de Barcelona o todo el omakase de España.